Nadie tiene por qué saber que te mudas.
Protocolos de confidencialidad para perfiles públicos, directivos y familias que valoran la discreción.

Una mudanza dice mucho de ti
Una furgoneta rotulada frente a tu casa revela tu dirección nueva, tu calendario y parte de tu patrimonio. Para muchos clientes —directivos, profesionales conocidos, familias en procesos sensibles— eso no es aceptable.
Medidas de confidencialidad que aplicamos
Acuerdo NDA
Firmado antes de la primera visita. Nadie del equipo puede revelar identidad, direcciones ni contenido del traslado.
Personal fijo y verificado
Solo empleados propios, identificados y formados en protocolos de discreción. Nada de subcontratas anónimas.
Vehículos sin rotular
Furgonetas neutras, sin marca, con matrícula corriente. La mudanza no se anuncia en la calle.
Comunicación cifrada
Un solo interlocutor, documentación protegida y ninguna foto compartida fuera del expediente.
Situaciones donde nuestros clientes piden discreción
- Directivos en procesos de cambio de compañía o reorganización.
- Profesionales conocidos: deportistas, artistas, periodistas.
- Procesos personales sensibles: separaciones, herencias, cambios de residencia urgentes.
- Traslado de colecciones, documentación o equipamiento de valor.
Cómo funciona en la práctica
El primer contacto es una llamada o videollamada con un asesor personal. Si el caso lo requiere, firmamos el NDA antes de conocer la dirección. La visita técnica se hace en vehículo neutro y sin uniformes visibles si el cliente lo prefiere.
El día de la mudanza, el equipo trabaja con discreción: sin conversaciones con terceros, sin fotografías, sin marcas. El expediente completo —inventario, contrato, acta— queda bajo custodia y solo el cliente y su asesor tienen acceso.
Hablemos en privado
Canal directo con un asesor personal. Sin formularios largos, sin registros públicos.
