Sus obras viajan como en un museo, no como en una mudanza.
Embalaje técnico, climatización controlada y trazabilidad certificada.
Una obra no se mueve. Se custodia.
Vibración, humedad, cambios bruscos de temperatura, luz directa y manipulación indebida son enemigos silenciosos. La diferencia entre una mudanza y una custodia patrimonial se ve años después.
Estándar museístico
Embalaje a medida
Cajas rígidas construidas por pieza, con espumas técnicas y cámaras de aire calibradas.
Climatización controlada
Vehículos con temperatura y humedad monitorizadas durante todo el tránsito.
Protocolo bancario
Escolta discreta, rutas alternativas y almacenaje en cámara acorazada cuando se requiere.
Trazabilidad certificada
Registro fotográfico previo, GPS en tiempo real y acta de entrega firmada.
Antes del traslado
Peritaje independiente si el asegurador lo requiere. Inventario fotográfico con detalle de estado (front, back, aristas).
Coordinación con galerista, restaurador o curador cuando la pieza lo demanda.
Consultoría privada
Hablemos con discreción sobre el traslado de su colección.
